Alejandro Durán convierte la basura en un increíble proyecto de arte

No hace falta mirar más allá de la desagradable franja de miles de millas de ancho formada por plástico en descomposición en el norte del Océano Pacífico para saber que nuestro mundo está cada vez más contaminado. Sin embargo, el artista Alejandro Durán no deja que esta realidad lo disuada de su proceso creativo; más bien, esta realidad lo incita a ello.

Utilizando los escombros del océano a lo largo de las líneas costeras mexicanas, Durán crea arte que es todo menos un desperdicio. En un sitio específico e impulsadas por color, estas piezas componen Washed Up, un proyecto de restauración que comienza con la basura y termina con una hermosa instalación que invita a la reflexión.

Alejandro Durán recoge botellas de plástico, basura, cepillos de dientes viejos, tapas perdidas y otros desecho de una costa en la reserva de Sian Ka’an en México. Además de ser un sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO y el lugar de la segunda más grande barrera de arrecife costero en el mundo, Sian Ka’an es el basurero del mundo y se debe a la manera en que funcionan las corrientes oceánicas.

Estas corrientes han arrastrado basura de más de 50 naciones a la región ubicada entre el Golfo de México y el Mar Caribe haciendo que sea muy fácil para Durán encontrar todo lo que necesita para Washed Up. (Si sólo los peces y la vida silvestre de la región tuvieron la misma suerte.)

Para cada instalación de Washed up, Durán organiza los escombros por el color, tratando de imitar a la naturaleza en el proceso. En una imagen bolas desechadas se posan debajo de la palmera, mezclándose con las frutas que ya han caído. En otra, la basura llena una grieta en una roca de la manera que el agua de lluvia lo haría de lo contrario podría acumularse en las grietas.

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