Así es como luce tu rostro para facebook

La mascara de datos de el artista Sterling Crispin nos recuerda que las máquinas siempre nos están observando

Las mascaras de datos de Sterling Crispin son inquietantes retratos que en realidad no representan el rostro de una sola persona. En lugar de eso, se utilizan los datos en bruto para mostrar cómo la tecnología percibe a la humanidad. Para esto se emplea ingeniería inversa a partir de algoritmos de reconocimiento facial, para después alimentarse de información complementaria a través del software que utiliza Facebook para la  detección de rostros.

las máscaras de datos “confrontan a los espectadores con la realidad de que están siendo vistos y observados básicamente todo el tiempo“, dice Crispin.

 

El artista explica que actualmente Facebook crea mascaras de los rostros de todos sus usuarios. La red social analiza cada rostro que aparece en las fotos de sus servidores y los hace en los modelos tridimensionales.

 

Está sucediendo aunque te hayan etiquetado en la foto o no

Crispin reúne patrones faciales de conjuntos de datos como caras etiquetadas aleatoriamente para después conformar una imagen de dos dimensiones que “evoluciona” del material compuesto, finalmente se hace un render en 3D  muy parecido a como lo haría el sistema que tiene Facebook. Se detiene el proceso iterativo antes de que el algoritmo haya creado un rostro perfecto, lo que resulta en las extrañas mutaciones de sus imágenes. La imagen podría tener “la ceja de alguien o la barbilla de alguna otra persona.”

El rostro de abajo es “como ver un fantasma; es muy preocupante “, dice Crispin. El algoritmo con la sonrisa de esfinge se le ocurrió por su cuenta.

 

Algunas de las mascaras son menos reconocibles“, dice Crispin. En la serie, “un algoritmo de reconocimiento facial podría pensar que es una cara el 99 por ciento de las veces, pero una persona no respondería en absoluto.”

 

Pero cuál es el objetivo todo este sistema de reconocimiento facial?

La respuesta está en que a medida que el gobierno de Estados Unidos construye bases de datos biométricas, como su sistema de reconocimiento facial de próxima generación y de identificación, es muy importante más que nunca saber cómo los datos son capturados y procesados por la tecnología que adoptan nuestras identidades. La obra de Crispin es un recordatorio de como los grandes sistemas con tecnología de punta nos observan y  clasifican para crear una base de datos mundial.

Cuando sacrificamos nuestras identidades a las máquinas “la suavidad y la parte que es realmente humana, se pierde en todo esto“, dice Crispin.

[m.com]